El tráfico en el estrecho de Ormuz continúa interrumpido tras la interceptación el domingo por parte de la Armada estadounidense de un buque con bandera iraní en una operación que añadió tensión a esas disputadas aguas, en vísperas de que expire el frágil alto el fuego acordado entre Washington y Teherán. Solo cinco buques cruzaron este lunes ese cuello de botella por el que transita una quinta parte del comercio global de hidrocarburos, según datos recogidos por la medidora Kpler; el sábado, fueron 24 los barcos que pasaron alentados por el anuncio de la disposición de Teherán de levantar el bloqueo que de facto lleva semanas imponiendo en Ormuz.







