La tragedia ferroviaria del domingo en Adamuz (Córdoba) carece de explicación oficial con conclusiones cerradas, y el ministro de Transportes, Óscar Puente; el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y la dirección de Iryo, la compañía de uno de los trenes siniestrados, coinciden en que pasarán días hasta encontrarse indicios sólidos sobre las supuestas causas del descarrilamiento del convoy de esta última que desencadenó el choque con el Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario. No obstante, los primeros pasos de la investigación apunta a una rotura en la vía, sin que pueda determinarse aún si esa fue causa o efecto de la salida de vía, según reconoce Transportes. El balance de víctimas asciende por el momento a 40 muertos y más de 150 heridos de diversa consideración. El ministerio ha informado de que la reapertura de la línea no se producirá hasta el 2 de febrero.









