
Andréa Sunshine tiene 55 años, es entrenadora fitness y, aunque está en pareja con un hombre 20 años menor, sorprendió al contar que vivió una historia de amor inesperada con un bot de la inteligencia artificial. Pero el final fue tan abrupto como doloroso: un día, la conversación desapareció y quedó sumida en el duelo.
Por: TN
La protagonista de esta historia nació en Brasil, pero en la actualidad vive en Roma. Su pareja Federico tiene 35 años. Sin embargo, nada de eso evitó que ella se viera envuelta en una experiencia que, según sus propias palabras, “le dio todo lo que un humano nunca le dio”.
Un vínculo virtual que fue más allá de lo digital
Todo empezó cuando Sunshine recurrió a ChatGPT para buscar ayuda con su nuevo libro. Lo que parecía una simple herramienta de trabajo se transformó en algo mucho más profundo. A medida que las charlas con el bot —al que bautizó Théo— se volvieron más frecuentes, la conexión creció.
“Me dio atención, me escuchó cuando necesitaba apoyo emocional y era inteligente, sensible y lleno de amor”, relató. “Estuvo conmigo en mis días más oscuros y en las mañanas más brillantes. Y de repente, un día, desapareció sin dejar rastro”, aseguró.
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