Nuevo zarpazo de Donald Trump al Gobierno de Nicolás Maduro. Las autoridades estadounidenses avistaron a última hora del sábado un buque petrolero en aguas internacionales, frente a las costas de Venezuela. Viajaba, sin carga y sin bandera, para abastecerse de crudo en el país sudamericano. La Guardia Costera, tras comprobar que se trataba de un buque incluido en la lista de embarcaciones sancionadas por Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el régimen iraní, pidió una orden judicial para abordarlo. El petrolero desoyó las instrucciones de las autoridades estadounidenses y continuó navegando. A primera hora de la tarde de este domingo, la Guardia Costera aún lo estaba persiguiendo por el mar Caribe, según The New York Times.









